martes, 21 noviembre 2017

Tipos de crowdfunding en España

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Las nuevas tecnologías han facilitado el desarrollo de la economía colaborativa y la aparición de diferentes tipos de crowdfunding en España y en todo el mundo. De los 1.000 millones de euros que ingresaron las empresas del sector en 2013 se han pasado a 3.600 en 2015, lo que supone un crecimiento del 97%.

 

Las nuevas tecnologías han facilitado el desarrollo de la economía colaborativa y la aparición de diferentes tipos de crowdfunding en España y en todo el mundo. De los 1.000 millones de euros que ingresaron las empresas del sector en 2013 se han pasado a 3.600 en 2015, lo que supone un crecimiento del 97%.

 

Que es el crodfunding

Antes de adelantarnos en las modalidades de la economía colaborativa conviene definir qué tipo de proyectos formarían parte de lo que se conoce como crowdfunding. Se trata de un tipo de crowdsourcing, un término acuñado en 2005 por la revista Wired y que es la unión de los términos “masa” o crowd y “outsourcing” o recursos externos. Su traducción más aceptada es la colaboración abierta o externalización abierta.

El crowdsourcing hace referencia a los proyectos desarrollados por muchas personas y habitualmente de forma colaborativa, de ahí que se hable de economía en masa, con múltiples fuentes que aportan a un proyecto en común.

El crowdfunding sigue la misma dinámica, sólo que referido al ámbito de la financiación de pymes, start ups e iniciativas empresariales. Es decir, se puede traducir como financiación de proyectos en masa y como todo lo que tiene que ver con la consecución de dinero existe más de una fórmula para abordarlo desde donaciones desinteresadas hasta la entrada en el capital de la empresa  -siempre que haya una compañía de por medio- pasando por los préstamos.

 

Tipos de crowdfunding en España

Existen diferentes modalidades de acceder a la economía colaborativa dependiendo de lo que obtengas como inversor por tu aportación por un lado y de la forma legal que quiera darle la empresa por otro. Después se podrá ya diferenciar entre financiación en función del tipo de proyecto, pero todas las plataformas distinguen sobre todo

En este sentido se pueden distinguir entre las siguientes fórmulas de financiación colaborativa en masa.

 

Crowdfunding como donación

Fue uno de los primeros en aparecer. Como su propio nombre indica se trata de una entrega desinteresada de dinero. Suele utilizarse sobre todo para apoyar proyectos de orden cultural, donde existe una importante incidencia del fenómeno fan o como fórmula para las aportaciones de amigos y familiares.

Fiscalidad del Crowdfunding solidario

En este caso estamos ante una donación. Quien da el dinero no tendrá que pagar impuestos, pero sí quien lo recibe. La persona financiada tendrá que tributar como cualquier otra donación. En este sentido existe una normativa general marcada por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, pero después cada comunidad autónoma dispone de normativa propia.

 

Crowdfunding de recompensa

Es el más habitual y el primero que surgió al abrazo de internet. A través de él se han financiado desde videojuegos hasta música pasando por proyectos culturales.

En el crowdfunding de recompensa el inversor aporta dinero a cambio de la primera de un producto o un servicio.  En otras palabras, recibe una contraprestación por su aportación. Financia a la empresa pero no de manera desinteresada, sino obteniendo algo a cambio.

El beneficio o la recompensa en esta fórmula de financiación alternativa puede ser de lo más variado, desde un libro, un single o hasta la posibilidad de adquirir el producto en desarrollo a un precio más reducido cuando entre en la fase de fabricación. También hay alternativas más imaginativas como una cena con el CEO de la empresa o una sesión privada en el caso de un músico.

En cualquier caso, lo que define al crowdfunding de recompensa es que se parece mucho a una compra que harías en una tienda, sólo que así estás apoyando a proyectos incipientes y ayudando a crecer a una empresa. Además, siempre se trata de productos que no encontrarías en una tienda al uso.

Fiscalidad del Crowdfunding de recompensa

¿Hay que pagar impuestos por esta modalidad de financiación en masa? La realidad es que sí, pero no más que en cualquier otra compra. Este tipo de financiación está sujeta a la Ley de IVA, como lo haría la adquisición de otro producto. El tipo de IVA a aplicar dependerá de lo que se compre. Con carácter general será del 21%.

 

Crowd Equity o inversión directa en una empresa

Entramos ya en el terreno del crowdfunding de inversión o crowdinvesting donde se busca algo más que apoyar un proyecto. En este punto palabras como rentabilidad, riesgo, beneficio y horizonte de inversión empiezan a tomar relevancia.

Con el equity based crowdfunding, que podría traducirse como financiación en masa basada en acciones la empresa o proyecto que busca financiación ofrece a quien aporte dinero obtener una participación en la empresa por su aportación o un compromiso para participar en los beneficios de la misma.

En otras palabras, es la vía para convertirse en accionista de la empresa o asegurarse un porcentaje de las ganancias futuras que obtenga. A partir de ahí existen diferentes fórmulas legales para esa entrada en la empresa, aunque una de las más utilizadas es la de mancomunar a todos los inversores en una sociedad (por ejemplo un fondo de inversión) que es quien participará en la empresa financiada.

Fiscalidad del Crowdfunding Equity

¿Hay que pagar impuestos por este tipo de operaciones de financiación? La respuesta es un claro sí. Todo el crowdfunding de inversión tributa de una u otra forma en la declaración de la renta o en el Impuesto sobre Sociedades si es una empresa quien invierte en otra.

En este caso se aplicará la misma normativa que a la compra de cualquier tipo de acciones. Como inversor se adquieren una serie de títulos de una compañía a un precio determinado y se venden a otro. Al hacer la declaración de la renta habrá que pagar por la diferencia entre el valor de adquisición y el de venta menos los gastos y comisiones que se hayan soportado. En este sentido imaginemos que Juan invierte en una start up a través de una plataforma de crowdfunding como inversor cualificado.

Destina 1.500 euros de inversión por 100 acciones y al cabo de dos años se le presenta la oportunidad de vender a 130 euros por acción, lo que supone un 30% de beneficio. Recibe 1.890 euros, de los cuales 390 son de beneficio (recuerda, diferencia entre precio de compra y de venta). Este dinero tendrá la consideración de ganancia patrimonial y tributará en el apartado de las rentas del ahorro. Se integrará junto con ganancias de bolsa, fondos de inversión, ETfs... pudiéndose restarle las pérdidas por las operaciones fallidas.

Una vez sumadas todas las pérdidas y ganancias tributarán según la siguiente escala:

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Crowdfunding de préstamo o Crowdlending

La traducción directa sería “Préstamo en masa”. El crowdlending se articula como un préstamo a todos los efectos. El inversor, privado o institucional, presta un dinero a otro particular o a una empresa. A cambio, obtiene la promesa de una rentabilidad, exactamente igual que hace un banco con sus clientes.

Como ocurre con el Crowd Equity, estamos ante una inversión, ya que existe una contraprestación económica y un riesgo al financiar cada proyecto.

Tipos de Crowdlending

Existen diferentes tipos de préstamos participativos y crowdlending de inversión en función de quienes sean los participantes, particulares y empresas.

  • Préstamos Peer to Peer. Cuando el préstamo es entre particulares se denomina también P2P o préstamos peer to peer. En ellos un particular cede a otro dinero a cambio de una rentabilidad pactada a devolver bien en cuotas o al final de un periodo. Lo más habitual es que el dinero se destine a proyectos empresariales, pero desde un punto de vista estrictamente legal no tiene por qué ser así.
  • Préstamos Peer to Business. En este caso el inversor presta el dinero a una empresa y se denominan préstamos P2B. Es el tipo de crowdlending más habitual porque en ellos es más sencillo valorar riesgos. Y es que cualquier empresa que quiera acudir deberá aportar datos que avalen su solvencia y la de su actividad. Además, las propias plataformas de financiación con préstamos participativos se encargarán de velar que así sea. En otras palabras, todos los proyectos pasan por un filtro previo antes de llegar al inversor particular.

Impuestos en el Crowdlending

El crowdlending no se libra del pago de impuestos. Como cualquier inversión, el beneficio que obtenga el inversor tendrá que declararlo en la declaración de la renta del ejercicio correspondiente.

En concreto, las ganancias por un préstamo participativo tienen la consideración de ganancia patrimonial en el IRPF. De esta forma se sumarán al resto de ganancias y tributarán dentro de las rentas del ahorro a los tipos que corresponda según la siguiente escala.

tabla2.jpg

Para la empresa, si se trata de una persona física quien cede el dinero tendrá la consideración de gasto deducible como cualquier otro préstamo al uso.

 

Legislación del crowdfunding en España

Los tipos de crowdfunding vienen determinados en buena medida por la normativa aplicable a este modelo de financiación de empresas y particulares. La nueva Ley distingue entre el corwdfunding de recompensa o tradicional, el equity crowdfunding y el crowdlending o préstamos P2P.

En este sentido, la normativa distingue entre dos tipos de inversores, uno acreditado y otro no acreditado, e impone restricciones en la inversión al segundo. El motivo es que así se protege ante posibles negocios que no vayan bien. Del mismo modo, también limita el capital que puede lograr una empresa si se financia media emisión de acciones.

Entre las cuestiones más interesantes figura la supervisión de la CNMV de las plataformas de crowdfunding equity y del Banco de España de las de Crowdlending por considerarlas entidades de crédito.

 

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