martes, 26 septiembre 2017

Fintech: el reto de la Banca

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Si algo está claro sobre la implantación del Fintech es que ha venido para quedarse y, sobre todo, va a obligar a una evolución profunda de la banca tradicional.

El Crowdlending es sólo una parte dentro de un modelo de acceso las finanzas cada vez más avanzado y evolucionado. Este modelo no sólo está ganando cuota de mercado en lo que a servicios financieros se refiere, sino también se está implantando como herramientas de futuro. Por supuesto, todo esto hace que la banca tradicional tenga que mirar hacia adelante siendo consciente de la necesidad de una evolución profunda.

Los modelos de gestión de la banca tradicional, desde finales de la década de los 80 del pasado siglo, sólo evolucionaron aplicando de manera paulatina las mejoras que la aparición de Internet traía consigo pero sin abandonar sus políticas hacia el cliente.

Aquellos servicios básicos de custodia del dinero, disposición de efectivo, cuentas corrientes, hipotecas y préstamos comerciales eran el negocio de la entidad que, tomaba depósitos y prestaba dinero a quienes consideraba capacitados para devolverlo por unos márgenes y unas tarifas.

Fundamentalmente es con el acceso simplificado, y muy dirigido, a las hipotecas como en los últimos años del pasado siglo se fomenta la confianza del usuario con la entidad financiera presencial.  Los bancos experimentan un aumento de esta confianza y se convierten en una parte básica del mundo financiero de la gran mayoría de personas.

A partir de la crisis del sistema financiero y bancario entre los años 2007 y 2008 los usuarios se encuentran ante un mundo de servicios financieros que resulta muy diferente a lo que parecía ser. La caída de la confianza las entidades bancarias tradicionales es tremenda y se tambalean los principios más básicos del servicio financiero a particulares en un mercado en el que pareciera que lo importante había sido eludir las regulaciones y los equilibrios de control y seguridad para ganar cada vez más dinero.

Lo ocurrido con los servicios financieros relacionados con los inmuebles es sin duda una de las cabezas más visibles de esta nueva situación. Nos encontramos en un panorama de crédito desmedido y de mala praxis bancaria. La confianza del usuario con la entidad financiera se pierde y, lo que es peor para la banca, comienza a aparecer un nuevo modelo de relación del usuario con sus finanzas radicalmente distinto.

El Fintech y los nuevos operadores comerciales están tomando ventaja cada vez en mayor medida precisamente a base de recuperar la confianza del usuario de los servicios financieros. La democratización financiera digital es una realidad ya totalmente asentada. Si tomamos como ejemplo las plataformas de préstamos colaborativos vemos como el tamaño previsto de la financiación a través de estas herramientas se multiplica casi de manera exponencial en términos de cuota de mercado en los últimos años.

El error principal de la banca tradicional, además de querer ganar más dinero del que probablemente le corresponde, está en considerar al cliente cautivo como un perfil que debe adaptarse necesariamente a la oferta de la banca.

Si la banca tradicional quiere competir de tú a tú con el Fintech lo primero que debe asumir de manera profunda es que el futuro (y presente) cliente es digital e inteligente, y que la competencia por los servicios financieros tendrá que ver con estos parámetros. Pero, fundamentalmente, con la confianza en las transacciones y con la transparencia y la capacidad de participación en la toma de decisiones que, por ejemplo el Crowdleding proporciona si lo comparamos con un préstamo tradicional.

El funcionamiento interno de los servicios Fintech , tiene como ejes básicos  la transparencia, el conocimiento del cliente final, y la calidad de los servicios unido a la usabilidad y a los altos contenidos de diseño tecnológico, todo ello generador de confianza en el usuario.

Parece claro que la palabra que debe rondar necesariamente a la banca tradicional si quiere competir en el futuro es: confianza. Y alrededor de ella debe estructurarse el sector. 

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